Al final del anterior capítulo:Ya estaban a la altura de tres pisos y se quedaron en aquel sitio. Esa montaña era la más alta de la ciudad y tenía hechos unos arreglos como las escaleras o bordillos para no caerse al vacío. Kogeki se dio media vuelta, se sentó en el bordillo que estaba después de subir las escaleras.
- Tomoe... se quién es el asesino.
----(+ EL FINAL +)----
- ¿Cómo? ¿Sabes quién es el asesino? - le dijo Tomoe muy asombrada.
- Sí... te contaré como he llegado a saberlo:
> Hace tiempo que no utilizo los poderes psíquicos de Hiretsu, ni siquiera suelo hablar con él. En el campamento empezaron los asesinatos. Uno a uno, casi todos los que han sufrido por estos poderes han acabado muertos, asesinados por alguien. Al principio, no sabía lo que estaba pasando, tenía la mente llena de dudas y eso no me dejaba pensar.
> Te contaba todo lo que sucedía y todo lo que yo haría respecto a eso. Sabías donde estuve, estaba y estaría en cada momento, porque yo te decía mis movimientos. Por eso, la noche en que no hubo víctimas se me hizo raro y más aún la siguiente noche, que tampoco hubo víctimas. Pero mientras yo dormía, ocurrieron otros cinco asesinatos. Pensé que el asesino sabía dónde y cuándo estaba yo, así que pensé... pensé que quizás podrías ser tú - Tomoe dio un saltó hacia atrás con una mirada que decía "¿cómo puedes llegar a pensar eso?" - pero... con tu personalidad no es posible matar a alguien. Ni siquiera pienso que puedas hacer daño a nadie.
> Estaba confundida pero cuando antes, has dicho que no estabas aquí, las posiblidades de que fueras tu el asesino se disiparon por completo, eso me ha dejado más tranquila pero, me he dado cuenta en que me he olvidado de alquien en todo este proceso.
- ¿Olvidarse de alguien? - le preguntó Tomoe más tranquila que hace un momento.
- Sí, no tuve en cuenta a alguien mientras se producían los asesinatos.
- ¿A... a quien??
- A mí.
- ¿¡¡Tu!!?
- Bueno... exactamente... a Hiretsu.
- ¿Hiretsu? ¿Cómo...? Si es un espíritu...
- ¿¿Te acuerdas que Hiretsu me dijo, cuando acepté sus poderes, "tu cuerpo ya es mío"?? ¿Lo recuerdas?
- Sí... pero... ¿no lo dijo por la frase?
- Por lo visto, no era que siempre quiso decir la frase, sino que por fin había logrado su objetivo de poseer a alguien. Cuando estoy consciente no hace nada, porque no puede... y cuando estoy sin conocimiento, el sale a la luz. Por eso no ocurrió nada cuando pasé las noches en vela, porque no podía manejar mi cuerpo.
- Pero... ¡pero eso es imposible!
- No... las cosas son así Tomoe... parece que... yo soy la asesina...
Kogeki se levanto del bordillo, y se puso de pie en él. Giro 180º para mirar a Tomoe y seguir hablando con ella.
- Tomoe lo siento. Todo esto ha ocurrido por mi culpa... y tú te has visto involucrada desde el principio... lo sabes todo acerca de mí y de lo que ha sucedido... solo tú puedes explicárselo a la policía... aunque seguramente no te crean... creo que es tu destino enfrentarte a ellos...
- ¡Kogeki! ¿¡Pero que pasa contigo..!? ¡No hagas tonterías! ¡Te ayudare en todo lo que pueda!
- Je... lo se... por eso eres mi mejor amiga... - las lágrimas de Kogeki se deslizaban lentamente sobre las mejillas mientras hablaba - Gracias por estar siempre junto a mí.
"Hiretsu, iremos contra la estatua del caballero... esto acabara conmigo y a la vez contigo...."
- ¿Cómo? ¿Sabes quién es el asesino? - le dijo Tomoe muy asombrada.
- Sí... te contaré como he llegado a saberlo:
> Hace tiempo que no utilizo los poderes psíquicos de Hiretsu, ni siquiera suelo hablar con él. En el campamento empezaron los asesinatos. Uno a uno, casi todos los que han sufrido por estos poderes han acabado muertos, asesinados por alguien. Al principio, no sabía lo que estaba pasando, tenía la mente llena de dudas y eso no me dejaba pensar.
> Te contaba todo lo que sucedía y todo lo que yo haría respecto a eso. Sabías donde estuve, estaba y estaría en cada momento, porque yo te decía mis movimientos. Por eso, la noche en que no hubo víctimas se me hizo raro y más aún la siguiente noche, que tampoco hubo víctimas. Pero mientras yo dormía, ocurrieron otros cinco asesinatos. Pensé que el asesino sabía dónde y cuándo estaba yo, así que pensé... pensé que quizás podrías ser tú - Tomoe dio un saltó hacia atrás con una mirada que decía "¿cómo puedes llegar a pensar eso?" - pero... con tu personalidad no es posible matar a alguien. Ni siquiera pienso que puedas hacer daño a nadie.
> Estaba confundida pero cuando antes, has dicho que no estabas aquí, las posiblidades de que fueras tu el asesino se disiparon por completo, eso me ha dejado más tranquila pero, me he dado cuenta en que me he olvidado de alquien en todo este proceso.
- ¿Olvidarse de alguien? - le preguntó Tomoe más tranquila que hace un momento.
- Sí, no tuve en cuenta a alguien mientras se producían los asesinatos.
- ¿A... a quien??
- A mí.
- ¿¡¡Tu!!?
- Bueno... exactamente... a Hiretsu.
- ¿Hiretsu? ¿Cómo...? Si es un espíritu...
- ¿¿Te acuerdas que Hiretsu me dijo, cuando acepté sus poderes, "tu cuerpo ya es mío"?? ¿Lo recuerdas?
- Sí... pero... ¿no lo dijo por la frase?
- Por lo visto, no era que siempre quiso decir la frase, sino que por fin había logrado su objetivo de poseer a alguien. Cuando estoy consciente no hace nada, porque no puede... y cuando estoy sin conocimiento, el sale a la luz. Por eso no ocurrió nada cuando pasé las noches en vela, porque no podía manejar mi cuerpo.
- Pero... ¡pero eso es imposible!
- No... las cosas son así Tomoe... parece que... yo soy la asesina...
Kogeki se levanto del bordillo, y se puso de pie en él. Giro 180º para mirar a Tomoe y seguir hablando con ella.
- Tomoe lo siento. Todo esto ha ocurrido por mi culpa... y tú te has visto involucrada desde el principio... lo sabes todo acerca de mí y de lo que ha sucedido... solo tú puedes explicárselo a la policía... aunque seguramente no te crean... creo que es tu destino enfrentarte a ellos...
- ¡Kogeki! ¿¡Pero que pasa contigo..!? ¡No hagas tonterías! ¡Te ayudare en todo lo que pueda!
- Je... lo se... por eso eres mi mejor amiga... - las lágrimas de Kogeki se deslizaban lentamente sobre las mejillas mientras hablaba - Gracias por estar siempre junto a mí.
Diciendo esto Kogeki salto hacia atrás y se tumbo en el aire. Escuchaba los gritos de su amiga diciendo Kogeki una y otra vez. Caía en picado.
"Hiretsu, iremos contra la estatua del caballero... esto acabara conmigo y a la vez contigo...."
Efectivamente, debajo de ella estaba la estatua del caballero sujetando una lanza con la punta hacia arriba. Todavía estaba tumbada...
La lanza le atravesó los pulmones y Kogeki se quedó justo donde estaba la mano de la estatua, iba a tal velocidad que al chocar con la mano se partio la columna vertebral. No podía mover ni un solo músculo... la sangre le salía por la boca y se estaba desangrando por el pecho. Lo que podía hacer... lo único que podía hacer... y lo único que hacía... era llorar pidiendo perdón en su mente a todos los que habían desaparecido de este mundo por culpa de Hiretsu... pedia perdón a sus familias... pero sus disculpas... nunca llegaron a los oídos de nadie...



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